DESDE LOS ADENTROS…

Ví un mundo de ira, tristeza y maldad, donde el grande se comía al chico y el cobarde, manipulador y artero sometía al fuerte para destruir al débil….
Ví un mundo languidecer de libertad y alegría, hasta casi desfallecer por inanición de calma y reducción de la agonía….
Ví un mundo lleno de tinieblas, tretas, traiciones e intrigas, donde el malvado se hace pasar por bueno y el inocente es enjuiciado y condenado a quemarse en el horno del repudio y la desdicha….
Ví un mundo llamado normalidad, donde encuentran refugio las alimañas viles, y donde los corazones honestos sin inmolados al dios de la mentira por todos sus adeptos que de sus lenguas se purula una fétida alegría: la alegría de la sangre y la agonía.
Y tanto odie a ese mundo, tanto lo aborrecí desde el fondo de mis entrañas, que desde lo mas hondo de mi ser surgió un rechazo hacia todo lo que habitaba en el… fuese bueno o malo, incorrupto o demoniaco….
Odie, odie, odie, y odie hasta hartarme de esta basura a la que llaman sociedad, en donde vale más el apoyo de la maza que la razón, la paz, justifica, y el amor, en ese orden..
Se cerró mi corazón al grado de perder de vista la noción de identidad y convertir mi esencia en cúmulos de nubes negras que repelían desde el vació cualquier otra existencia
… Pero olvide lo que alguna vez me mantuvo atado a esta tierra, aquél único entendimiento que cuando joven me dio mucha paz, alegría y fortaleza, a pesar de recibir maldiciones y pestes de este mundo a marejadas….
Olvidé lo que alguna vez entendí, lo que alguna vez me salvó, lo que alguna vez me transformó y me convirtió en un guerrero que sólo vivía para alcanzar su libertad y no dejaba que nada ni nadie se interpusiera en su camino
Olvidé que ya había roto en el pasado todas las cadenas que me ataban a este mundo, que me trataban de someter a la suciedad de la normalidad, y que frenéticamente en su desesperación por no dejar a los seres libres, encaminaban a muchos estúpidos esclavos a tratar de destruirme sólo por el hecho de ser libre….
Olvide algo muy sencillo, algo fácil de entender pero casi imposible de aceptar… Olvidé algo indescriptible, algo maravilloso, algo insuperable y aun así que su sólo intento de entenderlo como real, puede matar el alma de la gente….
Simple y sencillamente olvide, que uno se puede tragar la maldad y la podredumbre de este mundo a bocanadas, que uno se puede tragar la maldad y la pestilente mentira y miseria de la suciedad conocida como sociedad, que uno puede alimentarse del odio y la desesperación de los viles monstruos que mugen y pastan la sangre y la desesperación de los corazones que buscan la luz….
Olvide que si uno se trata toda esa maldad, y la devora con premura…. la puede transformar en luz interna, puesto que el mundo y sus absurdas reglas, la suciedad y su patética manufacturación de monstruos esclavizados, y las personas con toda su demoníaca maldad, incongruencia, mentira e hipocresía, no tienen el más mínimo poder de controlar la transformación que haces tu mismo de la podrida energía que te arrojan día a día.
Olvide que uno puede ser feliz a pesar de todo, sin tener nada, ni siquiera paz, incluso al ser atacado y tratar de ser destruido día a día por esta pestilente basura de suciedad, olvide que la fortaleza del ser proviene de su capacidad para transformar lo malo en bueno y de transformarlo en crecimiento, sabiduría y potencia para el futuro…
OLVIDE QUE EL PEOR DE LOS MALES NO ES EL QUE VIENE DE AFUERA, SINO EL QUE SE DEJA PASAR LIBREMENTE Y NO SE TRANSFORMA DESDE LOS ADENTROS………….

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