Veronia, lamento mucho mi error desde el fondo de mi alma…

Hace aproximadamente 10 años
atrás, yo era un chico bastante reflexivo, casi no tenía amigos, y sólo me
dedicaba al ejercicio y al razonamiento sin importarme nada más. En aquél
entonces de verdad no tenía ganas de otra cosa, salvo desarrollar mi consciencia
y llevar mis capacidades físicas y mentales más allá de mis propios límites, solamente
a través de la voluntad. Sin embargo, todo eso cambió por aquella situación que
me destruyó y que apenas mencioné en el trabajo anterior.
Sin embargo, hubo un momento en
que tuve la oportunidad de evitarme aquél horrible destino que me aguardaba,
justo unos meses antes de que sucediera. Tuve la oportunidad de relacionarme
sentimentalmente con una chica extremadamente atractiva, parecía modelo, y me
gustaba mucho físicamente, además que emocionalmente se me hacía también ideal
para mí. Sin embargo, en aquellos momentos trataba de desapegarme de las cosas
y de dejar de proyectarles el sentido que se les da socialmente, y aunque ella
me daba muestras de cariño, decidí alejarme para perseguir mi meta de un
desarrollo mental superior, ya que además consideraba que ella era una mujer
demasiado atractiva como para estar alguien sin el suficiente capital como para
darle los lujos a los que estaba acostumbrada. Ese fue el más grande error de
mi vida, ya que dicha decisión destruyó la vida de los dos.
Varios años después de que viví
aquél infierno que me hizo cenizas, y que hizo que perdiera la memoria y
quedara muy traumado y lastimado, regresé al cch (que es la escuela donde
estudié) para ver si eso me ayudaba a recordar mi pasado, y mientras caminaba
por allí, me encontré a uno de mis antiguos profesores y comenzamos a platicar.
Total, me enteré de algo que me enfureció muchísimo y que hice que desde
entonces me arrepintiese de haber sido tan misántropo y nihilista en aquél
entonces.

Según el profesor justo después
de que salimos de 4to semestre (el último semestre en que Verónica, la chica
hermosa, y yo pasamos juntos), Verónica comenzó a ser pretendida por un idiota
desgraciado, el cual siempre me había caído mal. Su insistencia fue de varios
meses, y al cabo de un tiempo Verónica lo aceptó, con una simple justificación
que demuestra lo tierna, sentimental y amable que era… “es que no me
gusta hacer sufrir a los demás, y tengo corazón de pollo”… Después de
eso estuvieron juntos unos meses, pero poco a poco ella fue llevada a ambientes
realmente peligrosos, y al cabo de un año, y gracias a la influencia de aquél
desgraciado que tanto odio, se volvió adicta y terminó en la prostitución…
Pasó tal cual suena, aquel desgraciado metió en la adicción y la prostitución a
Verónica, y tuvo que salirse del cch por que se embarazó por ese
“trabajo”…
Si yo no hubiese decidido que era
mejor dedicarme a lo mío y que Verónica estaría más feliz con alguien que le
diera el dinero y los lujos que yo no podía darle, tanto el infierno que ella
vivió como el infierno que yo viví, jamás nos habrían pasado. Al reflexionar
sobre el asunto, me di cuenta que jamás me habría mezclado yo mismo con
aquellas personas peligrosas que me llevaron a la destrucción, y Verónica jamás
habría sido llevada al camino de la adicción y la prostitución por aquél
maldito.
Me arrepiento mucho de esa
decisión, y puede decir sin equivocarme que esa fue la peor y más dañina
decisión que haya tomado alguna vez en la vida.

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