Corazon y mente diluidas, nacimiento del enajenado.

Veo dos torrentes en infinito paralelo
corriendo libremente en inhospitos desiertos
Uno es estruendoso caos de luces arcoiris
el otro es incontenible tremulo de aguas fractales
Ambos se alimentan el uno al otro
se unen, se mezclan y aumentan su fiereza
Nutren, reaniman y embellecen el paisaje
con ellos la arena es carne y la roca sabiduria
Pero…
Cuando tornan frondosa su apariencia indivisible
destruyen los simientos de su manto inasequible
Eterea alquimia de transmorforicos caudales
verdes, rojos y amarillos deslumbrantes
Luz y vida que se apagan en negro y gris
 miedos, iras y tristezas sofocantes
La muerte ha contaminado todo en el paisaje
carne es alquitran y sabiduria piedra derruida.

Comentarios en Facebook

Dale tu opinión al argonauta

Powered by Facebook Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *